jueves, 23 de septiembre de 2010

Los Á R B O L E S



Antes de conocer las especies vegetales del Parque del Alamillo vamos a hablar de los árboles  

¿Qué es un árbol?  Es un organismo vivo, de los más complejas y más antiguos de la tierra, llevan en ella más de 370 millones de años, pueblan casi 1/3 de la tierra firme, existiendo más de 80.000 especies diferentes, 

Formados por un tronco central leñoso, grueso y elevado, y una copa con infinidad de ramas y hojas verdes, su altura puede oscilar según el tipo de árbol e incluso el mismo árbol puede variar según las condiciones que le rodean. Si no supera una altura de 6 m y un dímetro de 10 cm se considera un arbusto

Son necesarios para conservar un ambiente sano, ya que ellos mejoran la calidad del ambiente y de la vida, por klo que debemos de cuidarlos y respetarlos:  

Los beneficios que nos reportan entre otros son:

Purifican el aire a través de sus hojas y en presencia de la luz solar realizan la fotosíntesis reduciendo la cantidad de anhídrido carbónico y desprendiendo oxígeno. Algunas plantas, como el álamo, retienen entre los pelillos de sus hojas gran cantidad de polvo atmosférico, por lo que nos ayudan a limpiar la atmósfera.

Protegen contra los incesantes rayos del sol - dándonos sombra y refrescando el ambiente

Añaden belleza al paisaje - Tienen un notable valor estético en la ciudad y en el campo

Ahorran energía – Al refrescar el ambiente 

Aíslan de ruidos – Absorben y desvían ondas sonoras que nos causan incomodidad 

Hábitat para la vida silvestre – Son el ambiente adecuado para que en ellos se desarrollen varias formas de vida, tanto de la flora como de la fauna

Barreras contra el viento – Funcionan como   amortiguadores de la velocidad del viento, función importante en cultivos agrícolas y en las costas donde protegen de la erosión y desgaste del viento.

Proveen alimentos - Frutas, semillas, hojas, cortezas y raíces de algunos árboles sirven para el alimento del hombre y otros animales, algunas veces incluso para nuestro alivio y sanación

Protegen contra la erosión – La copa del árbol desvía y reduce la velocidad de las gotas de lluvia y su sistema radicular entrelaza el suelo evitando su deslizamiento

Producen madera – que utilizamos en construcción, elaboración de muebles y artículos de artesanía.

Proveen de combustible – Fuente de carbón vegetal indispensable en países subdesarrollados y para nuestras barbacoas.

Suavizan las temperaturas y propician las lluvias 

Erythrina crista-galli
Y con todo esto, nos piden muy poco, parte de su alimento lo forman las mismas hojas caídas al descomponerse junto con otras sustancias, con lo que también ayudan a la limpieza y reciclaje del suelo.

Dios dio gran importancia a los árboles al crearlos el tercer día, antes que a los animales y por supuesto antes que el hombre. El reino animal necesita la presencia de los árboles, sin embargo, ellos pueden existir sin los animales.

El hombre a través de las distintas culturas ha reconocido la importancia del reino vegetal y sobre todo de los árboles. A los que ha considerado incluso como seres que traen la suerte y la longevidad. Algunas tribus de América acostumbran dar a luz al pie de un árbol. En Indochina y en algunos pueblos, la embarazada visita un árbol antes de dar a luz.  En otros lugares cuando nace un niño se planta un árbol, considerando que este le transmitirá parte de su energía para su perfecto desarrollo.

El hombre también ha creído en la existencia de los espíritus de los árboles, aunque estos hayan recibido distintas denominaciones a lo largo de los tiempos y las culturas.  Los rituales o formas de pedir perdón al árbol y a sus espíritus por tener que cortarlo alterando el orden natural son constantes.      
      
  Avisar al árbol que va a ser cortado para que sus espíritus puedan mudarse.
  Realizar ofrendas al árbol.
            Imponerse una penitencia por el mal realizado.
  Algunos indios solo utilizaban la madera de los árboles caídos.

Hasta tal punto se les ha considerado como seres benéficos que han sido plantados al lado de las casas como poderosos sortilegios que atraen los flujos positivos de la vida para las familias y sus haciendas.

En la tradición china los árboles simbolizan longevidad y fertilidad, hecho relacionado con el dicho popular de “tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol” tres formas evidentes de perpetuarse, de hacer posible la continuidad de la existencia.

            Decia “Omraam Mikhaëll aïvanhov)

            “Cada árbol es un depósito de fuerzas salidas del sol y de la tierra y nosotros podemos extraer esas fuerzas”

PARQUE del "ALAMILO"


Con una extensión de 47 ha. y una ampliación en marcha,  de 40 ha más, el  PARQUE DEL ALAMILLO  ocupa la mitad norte de la Isla de la Cartuja.

Podemos considerarlo un gran espacio verde, metropolitano, de carácter urbano, estando equipado para ofrecer la posibilidad de desarrollar en él actividades deportivas, recreativas, lúdicas, ecológicas y culturales, para el esparcimiento de toda clase de público.

Básicamente, consta de formaciones vegetales constituidas por especies de nuestra flora arbórea y arbustiva de mayor significación y que se integran en las especies adaptadas al clima mediterráneo, que es el que afecta a esta Isla  de la Cartuja.

Es el mismo clima que afecta a todo el área que rodea el Mediterráneo. Estación seca que coincide con la época calurosa y lluvias en otoño y primavera. 

Estas plantas presentan hojas endurecidas “esclerófilas” “hojas duras” , son perinnifolias, ya que las hojas se mantienen  en las ramas varios años.

La dureza de sus hojas es como consecuencia de tener que hacer frente a los periodos de sequía, de esta forma reducen la evaporación, no perdiendo por tanto tanta cantidad de agua.

Con la perennidad del follaje se mantiene la actividad fotosintética todo el año y se evita el gasto energético que supone la regeneración de las hojas en primavera.

El carácter esclerófilo de las hojas es además un mecanismo idóneo para resistir las heladas. 

La temperatura media anual es de 18,1º C, siempre algo menor que la de Sevilla ciudad  y la precipitación media anual es de 584,8 l /m2, sufriéndose alguna helada en invierno.  

La época seca y  calurosa encanta a los insectos, por lo que son abundantes. En este parque se mantiene el equilibrio  gracias a la cantidad de aves existentes  y que se alimentan de ellos.

En la actualidad no se utiliza ningún producto quimico para su conservación, lo que no significa este desasistido
sino todo lo contrario la observación de su evolución es permanente 

miércoles, 22 de septiembre de 2010

ÍNTRODUCCIÓN

Esta zona estuvo durante mucho tiempo poblada de álamos, que, plantados por los monjes sirvieron para contener las riadas del Guadalquivir. Llegó a formarse una larga alameda, llamándose desde hace más de V siglos Alamillo.

La designación de Sevilla como sede de la última Exposición Universal, del siglo, supuso  la posibilidad de colonizar los terrenos de la Cartuja.

En 1987, la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía aprueba el plan especial del sector de la Cartuja, en él se configuran los terrenos comprendidos entre los cauces antiguo y nuevo del río Guadalquivir como parque metropolitano. Seria el Parque del Alamillo.

Su extensión de 47 Ha. En una primera fase, actualmente se está en  fase de  ampliación

El criterio seguido para dirigir el proyecto es, la afirmación del carácter urbano de este espacio. Para ello se piensa en equiparlo de: Accesos rodados, aparcamientos, kioscos, mobiliario urbano, pavimentos, infraestructuras básicas, etc.

El parque debía completar el sistema de espacios libres en Sevilla, dando la posibilidad de desarrollar en él actividades que no pudieran ofrecerse en otros parques  de la ciudad.

El bosque mediterráneo y la dehesa son la referencia para darle el aspecto de parque paisajista urbano.

Excavando un sistema de lagos artificiales y formando con las tierras extraídas un sistema de promontorios se constituyó el relieve, con lo que se consiguió  que un plano casi horizontal se convirtiera en una superficie ondulada a base de promontorios y depresiones, el intervalo altimétrico resultante oscila entre 5,5 y 12 m.  Así la topografía junto con  las masas forestales es el primer recurso de ordenación del paisaje interior del parque.

Proyecto del Ingeniero de Montes D. Javier Luengo Merino, director de la obra.

En la forestación se decidió por especies autóctonas del bosque y matorral mediterráneos. La vegetación es el principal atractivo del parque.

Se buscó reproducir en el parque los diferentes ecosistemas de los bosques mediterráneos, en unión de criterios paisajísticos y de uso como espacio público.

Así, la disposición de las especies no es caprichosa. Si los promontorios fuesen montañas y las depresiones vaguadas, hallaríamos la misma vegetación que en un bosque real, asociándose unas especies con otras como en la naturaleza.

Se identifican 10 formas de masa bien definidas, en su ubicación en el parque y en su composición botánica.

1.-  SAUCEDA – ALAMEDA,  formación boscosa más próxima a la rivera. Su mayor vistosidad es en verano

              2.-  OLMEDA – FRESNEDA,  situada en un nivel superior a la ribera, donde el nivel freático se mantiene próximo a la superficie del suelo.
   Es una de las formaciones caducifolias de mayor confort, da gran sombra en verano 
   Su vistosidad está en las distintas tonalidades que sufren las hojas entes de caer  en otoño  

3.-  BOSQUE DE TRANSICIÓN, unidad boscosa caducifolia con 1 árbol de gran corpulencia   Celtis australis y otros de menor talla Pyrus bourgaeana.
Cierra la vegetación ribereña uniéndola al bosque perinnifolio.
El colorido de flores y frutos es de gran belleza en invierno y primavera temprana, en verano proporciona sombra.

4.-  LENTISCAR,  Pistacia lentiscus, especie de las zonas deprimidas en la Región mediterránea

5.-  ALCORNOCAL,  Formación propia de suelos frescos y profundos, del Oeste de la  región mediterránea.  Domina  el alcornoque, árbol semicaducifolio de transición 
Estación de más vistosidad el otoño por sus frutos y flores y el invierno y primavera por sus flores.

         6.-  BOSQUE MIXTO, Alcornoque y Pino, formación similar a la anterior con un nuevo elemento  y de mayor porte, el pino. Es de gran confort en otoño y primavera, de gran belleza estética. Se ha introducido un árbol mayor y con un color de copa verde más intenso. Muy vistoso en otoño e invierno.
           
                 7.-  ENCINAR,  formación boscosa más extendida en la Región mediterránea, ocupando los suelos calizos y silíceos. Existen 2 grupos de encinares, la parte norte con encina amarga, Quercus ilex, la región oeste encina dulce rotundifolia. Convive con el alcornoque, aunque normalmente la encina ocupa las colinas con los suelos manos desarrollados y secos y el alcornoque los suelos más profundos y secos, es decir las vaguadas. Esta formación es agradable en otoño y primavera

8.- BOSQUE MIXTO ENCINAS Y PINOS, Con las mismas ventajas e inconvenientes que el        alcornocal – pinar.

9.-  ACEBUCHAR – ALGARROBAL,  formación de suelos profundos y arcillosos de valle y vaguada.
Árbol dominante el acebuche

10.-  PINAR   (Pinus pinea)  Formación creada por el hombre en la mayoría de los territorios bajos de la Región mediterránea.
Ventajas: el pino es fácil de obtener y puede dar vistosidad en un tiempo inferior de lo que lo hace la encina y el alcornoque.

Hay una serie de claros sin árboles ni arbustos, que sirven de apoyo al equipamiento del parque. Zonas de estancia o que hacen de enlace visual entre las distintas  zonas.

En el resto del parque se ha dispuesto el arbolado buscando dar abundancia de sombras, estas zonas carecen de matorral y en ellas se implantan las actividades normales en los parques públicos, juegos, kioscos, etc.

El estrato herbáceo está formado por trébol y grama

Esta manipulación del bosque mediterráneo para convertirlo en parque público, es la aplicación de una nueva necesidad que el hombre ha ejercido sobre este ecosistema para obtener las diferentes clases de dehesas que se adaptan a sus necesidades agrícolas y ganaderas .

Con esta vegetación se han conseguido dos grandes ventajas, ahorro en el coste de mantenimiento y la difusión de esta vegetación  buscando conseguir el respeto por nuestro medio físico.

Los caminos peatonales están pavimentados y su trazado se ha diseñado para que sea recorrido a pie pasando por los lugares característicos.

Pavimento.- Adoquín prefabricado de hormigón, forma rectangular, color gris oscuro, con la canaleta de hormigón color claro.

Los lagos artificiales, otro atractivo del parque permiten disfrutar de 2 laminas de agua, lago Mayor y lago Menor, fresco en verano y soleado en invierno, rodeados de vegetación de ribera, tiene forma sinuosa para que tenga mas orilla. Para pasar sobre el lago mayor se ha construido un puente de hormigón blanco.

El mobiliario diseñado expresamente para este parte previo concurso, buscando que la línea fuera homogénea y coherente.

Farolas, fuentes, papeleras, bancos, indicadores, marmolillos, etc.-

La idea aceptada parte de la definición de 1 elemento base, que se repite en todos los muebles. En este caso es un prismatoide de bases triangulares de 130 cm de altura, de fundición pintado en negro, rematada de una pequeña esfera de bronce.  

C O R T I J O





Tanto la finca del Alamillo como las tierras han cambiado de propietario en diversas ocasiones, perteneciendo  a:

         Monasterio de la Cartuja
         Familia de los Vázquez
         José García Rodríguez (el Algabeño), torero
         Antonio García Carranza (su hijo)

         El actual cortijo se construye en 1950. Su propietario encarga el proyecto a los arquitectos Delgado Roig y Babontio Ortay, este proyecto que no fue tenido en cuenta formalmente, sirvió de base para su planteamiento.

         En principio estaba destinado a complementar las dependencias del cortijo viejo anterior, posteriormente fue vivienda del propietario.

              Esta casa, actualmente, es la sede del Parque del Alamillo.



         Mantiene la cerámica artística que decora el arco de la entrada con medallones de escenas rocieras, pintados a manos de Alfonso Chaves de Tejada.

         Tanto estos como los zócalos de las paredes y los azulejos de pájaros del mirador son atribuidos a la fábrica de cerámica Ramos Rejano. Otro azulejo que se encuentra frente a la puerta de  entrada principal, está firmado por el ceramista Antonio Morilla de la fábrica de cerámica Sta. Ana.







         Cuando el algabeño compró la finca ya existían pocos álamos, que habían sido sustituidos por naranjos, a partir de los años 30 el principal cultivo de la finca era  la naranja amarga, que se exportaba a Inglaterra.  Existían otros árboles frutales, algodón, cereales y tabaco, también se plantaron bastantes eucaliptos.  Para el riego se repararon  unas norias construidas posiblemente en la edad moderna, de la que quedan restos en la actualidad. Así mismo existen restos de un acueducto y algunas acequias que recorrían la finca. Mas tarde se modernizo el sistema de riego con un motor de explosión, para llegar a mayor superficie.

         Los propietarios abandonaron la finca en 1978, tras la expropiación por el Ministerio de la Vivienda en 1975, con motivo de la construcción de la Corta de la Cartuja, luego permanece 10 años en situación transitoria, hasta que con motivo de la Exposición Universal del 92, se construye el Parque del Alamillo; por La Junta de Andalucía.

          Gestionado por la Empresa Pública del Suelo de Andalucía, pertenece a la Consejería de Obras Públicas y Transportes.  
  

A L A M I L L O

La ribera derecha del río Guadalquivir, en la zona norte del Monasterio de la Cartuja de Santa Maria de las Cuevas, estuvo durante mucho tiempo poblada de álamos, plantados por los monjes, que sirvieron de defensa ante las continuas avenidas  y desbordamientos del río. Este lugar en el que se llegó a formar una larga alameda que invitaba al paseo, se  viene llamando el Alamillo desde hace más de cinco siglos.

         Este nombre, aparece reflejado en algunas obras de nuestra literatura clásica, en la historia de Sevilla y en textos de viajeros de diferente épocas. Con ellos se puede reconstruir la imagen de este lugar.

         Fue lugar famoso en el siglo XVI, en él existían tiendas y chozas donde se servía buen pescado frito, y se reunían gentes del hampa, matones, y rufianes.

         Cervantes que vivió un periodo de su vida en Sevilla hace alusión al Alamillo como un lugar picaresco:
                           
                                      “La Salmerona y la Pava,
                                        la Mendoza, y la Librija,
                                         que es cada cual por si brava,
                                       gananciosa y buena hija,
                                         te suplican que esta tarde,
                                         allá cuando el sol no arda,
                                       y hare el rayo sencillo,
                                       en el famoso Alamillo
                                       hagas de tu vida alarde”.                                                      

         Lope de Vega dijo:

                                        Adíos Sevilla, soberbio...
                                        Pan de Gandul de mi vida,
                                        Rosas de Utrera del cielo,
                                        Alcaparrón como el puño,
                                        Aceitunas como el cuerpo,
                                        Sábalos del Alamillo.....

         En la visita que realiza a Sevilla el Rey Felipe IV, el cronista oficial escribe”...  Lunes, 4: El Rey fue al río y se embarcó en una falúa a las Cuevas, y de allí...  en la falúa a ver el Alamillo”.

         En el Diablo Cojuelo de Vélez de Guevara; se señala “Allí es el Alamillo, donde se pescan los sábalos, albures y sollos, y más abajo cae el Algaba (..)”.

         Este espacio ha sido, sin duda, un lugar singular en la historia de Sevilla.

         Esta ubicado entre los términos municipales de Sevilla y Santiponce, sobre la antigua finca agrícola denominada “El Alamillo”, rodeado de lugares claves como  los monasterios de La Cartuja, San Jerónimo,  y San Isidoro del Campo, El Río Guadalquivir o el cortijo de Gambogaz.

Ha sido finca agrícola y transformada con motivo de la Exposición Universal de Sevilla en 1992.

         Santiago de Calatrava realizó una espectacular entrada al diseñar y construir el puente del Alamillo, con forma de vela latina.